Y se acabó el Giro

El pasado domingo acabó una nueva edición del Giro de Italia así que me gustaría hacer un repaso rápido de lo que he visto en la carretera, con algunos detalles que me han hecho sorprenderme sobremanera.

En primer lugar me gustaría comentar que, en mi humilde opinión, ha sido una edición rotundamente menos espectacular que las cuatro anteriores. Creo sinceramente que las bajas de Bernal y Dumoulin contribuyeron a ello y que, puede ser que por primera vez en un lustro el Giro deje de ser la gran vuelta más espectacular de la temporada. Por otro lado me gustaría destacar también la bajada significativa de nivel que ha tenido la carrera al respecto de las dos últimas ediciones. Creo que esto obviamente va ligado a la calidad de los participantes en la edición de este año. A pesar de que hemos visto alguna etapa con buen nivel, como la que acababa en Courmayeur, en general hemos visto un nivel más bajo tanto en ascensiones individuales como en la dureza general de las etapas a tenor de los números que he podido analizar.

Al respecto del resultado de la carrera, las redes sociales han ardido con la victoria de Carapaz, con sospechas de todo tipo. Lo cierto es que se trata de un corredor que ya en aficionados demostró unas prestaciones impresionantes y que el año pasado, en una carrera con muchísimo más nivel consiguió acabar cuarto. ¿Ha conseguido mejorar su nivel del año pasado al actual? Cierto, pero su resultado final se debe más a una competencia menos feroz que a un salto cualitativo suyo durante este año. Sigo pensando que globalmente no ha sido el más fuerte de la carrera aunque sí ha sabido aprovechar la vigilancia de sus rivales, su equipo (con diferencia el más fuerte de la carrera) y una gran estrategia. Ha sido el mejor escalador del Giro con diferencia, algo que desde luego le ha ayudado. El próximo año definirá si estamos ante un nuevo vueltómano de gran nivel o un caso aislado.

Segundo ha sido un Nibali que ha plantado bastante menos batalla de la esperada y que, sinceramente, no veo volviendo a ganar una grande. Creo que sus mejores años han pasado ya y que, a diferencia de Contador en el ocaso de su carrera, no tiene el diferencial suficiente en la crono como para poder permitirse no soltar a nadie importante en montaña. Su puesto es el resultado de una buena consistencia y regularidad, a pesar de no haber destacado especialmente en ningún terreno.

Tercero (y esto ha sido una gran sorpresa para mí) ha sido Roglic. Creo honestamente que ha sido el corredor más fuerte de la carrera pero, como una vez más se ha demostrado, es muy complicado ganar una gran vuelta sin tener equipo. El caso de Dumoulin en 2017 es testimonial y a Roglic no le ha bastado con avasallar en la crono y aguantar en montaña. De su puesto final en el Giro (inferior al esperado) destacaría dos culpables: la avería en el Civiglio, la ausencia del coche de equipo y la posterior caída (creo que ese día sin estos incidentes no habría perdido tiempo) y sobre todo algo de lo que poca gente ha hablado: la italianada de la etapa del Mortirolo: Roglic llegó a estar a 40s del grupo de Nibali, al que, de manera completamente lamentable, la moto de prensa proporcionó el rebufo clásico que podemos observar año tras año en Italia. Mientras tanto, la moto trasera enfocaba siempre a la parte trasera del grupo de Roglic. Todos los que hemos trabajado en un túnel de viento sabemos que una moto a 6-8 metros de distancia te hace notablemente más rápido. Para el recuerdo quedará la imagen del coche del comisario a punto de atropellar a la moto para que termine con la trampa que estaba haciendo. Creo que entre estos dos incidentes Roglic hubiera estado en la lucha por la victoria, quedando por ver cuánto le afectó realmente la caída en las etapas posteriores. En cualquier caso la carretera dictó sentencia en favor de Carapaz.

Cuarto quedó un Mikel Landa que, en mi opinión, deberá reflexionar sobre el futuro de su carrera deportiva. No ha conseguido entrar en el podio de una gran vuelta con un nivel relativamente bajo para el que estamos acostumbrados. Ahora dice que va a acudir al Tour a ganarlo, carrera en la que se enfrentará a Froome, Thomas y Bernal en el mismo equipo. Creo sinceramente que, por muy ridículos que sean los kilometrajes de las cronos hoy en día, es francamente difícil ganar una gran vuelta perdiendo a razón de 4-5s por km. Siempre habrá alguien que suba sólo un poco peor que tú pero te machaque en las cronos, problema que sufren también otros como Bardet o Quintana. Su actitud en la carrera ha sido, como nos tiene acostumbrados, valiente y generosa. El problema es que, por enésimo año consecutivo, con ello no le basta. De todas las maneras, como aficionado agradezco su actitud.

Los siguientes han sido Mollema y Majka, respectivamente.  Coincidirán conmigo en que no se les ha visto en televisión. No obstante, me gustaría salir en defensa de este tipo de corredor: la bicicleta es su trabajo y sustento económico. Un top 10 les garantiza un buen número de puntos UCI y, por tanto, un buen contrato de cara al futuro. Piensen en ello antes de llamarlos puestometristas, no todo es tan sencillo.

Séptimo ha finalizado un López con mala suerte crónica durante la carrera. De no ser por los infortunios hubiera estado luchando por el podio aunque de nuevo me cuesta verle ganando una gran vuelta en el futuro. Al igual que me pasa con Landa, agradezco su gran actitud en carrera.

Octavo ha sido el que para mí es la gran decepción de esta carrera: Un Yates sombra de sí mismo que en ningún momento estuvo a la altura demostrada el año pasado. Creo que volveremos a saber de él en las grandes de los próximos años, aunque lo cierto es que con este rendimiento tan lagunar resulta difícil predecir nada a largo plazo.

Sivakov ha sido para mí la sorpresa agradable de este Giro y está llamado a volver con mayores ambiciones. Me alegra mucho ver a corredores que tuvieron un rendimiento fenomenal en las categorías inferiores demostrando su valía en una de las mejores carreras del calendario. Su rendimiento, eso sí, me hace lamentarme de la ausencia de Bernal ya que, visto lo visto, el colombiano muy probablemente hubiera estado cerca de la victoria.

Cierra el top 10 el siempre irregular Zakarin. No creo que gane nunca una gran vuelta y de hecho veo difícil que repita su podio de la Vuelta pero al menos nos ha dejado para el recuerdo una escapada espectacular rematada con gran final.

Entre los demás corredores me gustaría destacar el salto cualitativo de Ackermann en los sprints, el gran coraje y ambición de Ciccone y que Hugh Carthy enseñara por fin el gran nivel que había prometido en los años anteriores. De este Giro 2019 que poco me ha hecho vibrar saco una conclusión en claro: si el Movistar en general y Quintana en particular son capaces de exportar un nivel proporcional al mostrado aquí en el Tour, podemos estar ante la primera edición realmente emocionante de la ronda gala en lo que va de lustro. El recorrido (nada de crono y finales en alto a 2000m a tutiplén) lo tienen, ahora hace falta poner sobre la mesa el nivel necesario y ser valientes en carrera. ¿Lo harán? Tengo mis dudas, pero la respuesta llegará en tan sólo un mes.

Sebastian Sitko

Máster en alto rendimiento por el Comité Olímpico Francés, Graduado en Ciencias del Deporte, Entrenador Nacional de Ciclismo, Triatlón y Atletismo y entrenador oficial del Colegio Americano de Medicina del Deporte. 

Comentarios: 4

  1. Jorge dice:

    Me encantan tus comentarios.y como narras todos tus artículos

  2. Carlos Sánchez dice:

    Me sumo a lo dicho por el compañero. Lecturas muy interesantes y que te abren la perspectiva, por lo menos a mí. Un saludo.

  3. Fer dice:

    Comparto totalmente el artículo. El análisis es impecable. Da gusto leer a alguien que sabe de lo que habla, sin sensacionalismos. Sin ir más lejos, por ahí -de forma anónima, claro está- ya están poniendo de drogado a Carapaz, cuando efectivamente como dices aquí, a su evolución natural de buen corredor, tanto en aficionados como en profesionales, se ha sumado un falta de rivales apabullante en relación con el año pasado.
    Aunque es mi primer comentario, no es mi primera lectura de tus artículos.
    Enhorabuena verdaderamente.
    Por otra parte, dados tus conocimientos fisiológicos y de seguimiento del ciclismo, sería interesante un artículo sobre el problema recurrente de la arteria ilíaca, que tras unos años desaparecido, está volviendo a verse con una frecuencia casi mensual en el ámbito profesional.

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